16/6/26

Billete de tren entre Sarajevo y Mostar


Este es un billete de tren entre las ciudades de Sarajevo y Mostar. Son 129 kilómetros de distancia que nos lleva entre dos ciudades históricas, que en los finales del siglo XX sufrieron terriblemente la guerra civil.

En el caso de Sarajevo, un asedio de cuatro años a la ciudad, que desde las colinas o acercándose a ella, controlaban el Sitio a una población que sufrió lo no descrito. 

Para los que ya sufrimos la edad, aquellos episodios nos recuerdan a los Sitios de Zaragoza, pero mucho más largos en el tiempo.


15/6/26

Entrada a la mezquita de Čapljina


Hoy os dejo la entrada a la mezquita de la ciudad Bosnia de Čapljina, un municipio con varias localidades y bastante musulmana, que tiene hasta 9 mezquitas. La imagen muestra la Mezquita Hajji Alija (Haji Ali) en el histórico pueblo medieval de Počitelj, en Bosnia y Herzegovina.

Esta iglesia fue construida en el año 1563, tiene una estructura otomana y es conocida por su distintiva cúpula central y su alto minarete. El edificio fue dañado durante la guerra de Bosnia y posteriormente reconstruido siguiendo los planos originales bajo la supervisión de la ONU y la UNESCO.

La localidad es muy conocida por la Ciudadela de Počitelj que es un castillo importante en Bosnia y Herzegovina.​ En el valle del río Neretva, uno de los pilares de los turcos, y en Pocitelj está esta fortaleza que fue construida por el rey Tvrtko en 1383 y tuvo un papel en el control a través del valle mirando hacia el mar.

Es una localidad que la fundaron los romanos en el siglo v a. C.. El nombre actual de Čapljina deriva de la palabra eslava čaplja, que significa "garza".

En la parte más alta de la entrada y en árabe, se puede leer: En el nombre de Dios, el Clemente y Misericordioso"


Billete de transporte urbano de Moscú 2014


Os dejo un billete común para el metro, autobús o tranvía de la ciudad de Moscú en Rusia. Era del año 2014 (hoy 12 años después y en guerra, ya son pocos los turistas europeos que la visitan), y servía para viajar durante 90 minutos entre los diversos medios, con transbordo incluido. Vemos en la imagen el anverso y reverso

Billetes de Loteria Nacional de España 2016


El juego, las loterías o sorteos oficiales y con garantía de los propios paísses, son sin duda una forma sencilla de financiación de muchos Estados, de gran número de países que a través de unos impuestos que no consideramos tal, logran unas buenas cantidades para nivelar presupuestos. 

La Lotería Nacional en España tiene más de 250 años de historia y aquí os dejo unos billetes relativamente recientes, más para imagen de coleccionistas de otros países que para gentes de España, que a estos tan modernos ya ni les prestan atención.

8/4/26

Parches Sor Virginia. Anuncio de principios del siglo XX


Los llamados parches Sor Virginia eran apósitos o parches casi medicinales, de fabricación española, unos adhesivos preparados con sustancias terapéuticas (resinas, bálsamos, alcanfor, etc.) y aplicados directamente sobre la piel con fines curativos o calmantes. Eran, en esencia, lo que hoy llamaríamos emplastos medicinales tradicionales.

Los Parches Sor Virginia eran y son apósitos adhesivos principalmente con extracto de Capsicum frutescens (principio activo: capsaicina), con función analgésica y rubefaciente local para tratar el dolor muscular y articular, como lumbalgia, contracturas o dolores reumáticos.

La capsaicina produce una sensación de calor y reduce la sensación de dolor al desensibilizar los receptores nerviosos de la zona aplicada. Se usa directamente sobre la piel dolorida, manteniéndolo entre 4 y 8 horas al día, máximo durante 7 días.

Se comercializaron por primera vez hacia 1926-1934, y tuvieron su mayor popularidad entre los años 30 y los 80, como parte de los “medicamentos vintage” de uso doméstico. Fueron relanzados en 2011 con fórmula mejorada, pero su apogeo fue en la segunda mitad del siglo XX.

Sor Virginia no existió nunca, era una marca comercial que daba a entender que era un remedio de frailes y monjas, natural, pero simplemente para poder vender con más facilidad. Se utilizaban para problemas respiratorios y catarros, bronquitis o congestión pulmonar y se colocaban en el pecho o la espalda, dolores musculares y reumáticos tipo lumbalgias, para reuma o contracturas y funcionaban como “calor local” o irritante suave.

En el anuncio que vemos, se ve la fórmula antigua, pues es una tarjeta de hace casi un siglo, en donde el precio de la caja es de 3,55 pesetas.

9/1/26

Almanaque de 1933, censurado en el 2025


No voy a comentar mucho de esta imagen, la portada de un pequeño Almanaque del año 1933, que no pasa la censura en Redes Sociales en el año 2025. Que cada uno piense lo que quiera, recapacite o no, y admita de buen grado o algo cabreado esta tontería.

Era en su tiempo, hace ya casi un siglo, un pequeño cuadernillo libreta para tomar apuntes diarios, y se vendía por 30 céntimos de peseta. Más o menos unos 0,002 euros. Una quinta parte de un céntimo de euro.

Y no, ahora ya no se puede ni ver, con la santa excusa de que esto lo pueden ver niños. Que por cierto, en algunos casos esto les parecería una idiotez.

Me censuro a mí mismo, hasta lograr no escribir nada


Esta es una frase de Luis García Berlanga, que no merece casi presentación. Supo saltarse muy bien las censuras franquistas con esos tonos ácidos y humorísticos a la vez que sarcásticos que sabía utilizar con maestría para que los poco inteligentes de los censores no detectaran las críticas.

Pero esta frase es brutalmente triste, y muy actual. Todos, muchos de nosotros al menos, nos vamos auto censurando por miedo, cuando en teoría tenemos todavía la total libertad, que vamos perdiendo poco a poco a base de sentencias judiciales.

Ya no es necesario perder la libertad de opinión a base de cambiar las Leyes, vale solo con interpretar esas leyes y con meter miedos a la sociedad a base de recurrir a la Justicia para medrar.

Berlanga dijo: Me censuro a mí mismo, hasta lograr no escribir nada. Y a partir de esta frase que cada uno de nosotros decida y actúe. ¿Queremos volver a los años 60 del siglo XX?

Cartel de Plácido de Berlanga


Vamos a ver una copia del cartel de la película Plácido de Luis García Berlanga, hecha en el año 1961 y de  gran repercusión internacional en su momento y una de las mejores comedias de su director, el film fue candidato al Óscar a la Mejor película de habla No Inglesa que no logró. No existían negativos de esta película pero en el año 2009 el IVAC valenciano logró restaurar una copia para de forma digital poder seguir disfrutando de una película épica.

El argumento es maravillosamente ácido, pues en una pequeña ciudad española, un grupo de beatas aficionadas a practicar ostentosamente la caridad organizan una campaña navideña bajo el lema Siente un pobre a su mesa

Con el fin de apoyar la iniciativa se busca el patrocinio de una marca de ollas y se invita a un grupo de artistas de segunda fila llegados ex profeso de la capital y recibidos con entusiasmo en la estación de tren. La humanitaria jornada se completa con una colorista cabalgata, una subasta pública de los convidados y una cuidada retransmisión radiofónica. 

Es una clara película de esos esperpentos sociales de la España de Celtiberia curiosa y tristemente real en parte, que nos hace pensar y tal vez sufrir.

1/1/26

¿Quieres buscar un lugar más seguro?


A veces, al buscar textos o gritos por la sociedad oscura, uno se encuentra con frases que no termina de comprender. 

¿Qué querían decir realmente con este cartel? A esa pregunta no siempre es posible responder con claridad.

“Dime que no buscarías un lugar seguro”.

Resulta curioso: no es un grito improvisado del instante, sino un texto impreso. 

Alguien tuvo que pensarlo, escribirlo en un ordenador y decidir imprimirlo. 

Y ahí entra también la fotografía callejera y el Arte Gráfico: para dejar testimonio de lo extraño, de lo complejo, de lo que no se deja entender del todo. 

Los fotógrafos somos, al fin y al cabo, unos cazadores de instantes sociales, de fragmentos de la realidad que nuestra sociedad está viviendo.

Vuelvo a insistir en la importancia de la selección fotográfica: elegir la imagen adecuada es dar envoltorio al texto, acompañar el grito callejero con su atmósfera, situarlo en su contexto y otorgarle un sentido más real, más cercano, quizá más comprensible.