31/12/25

Estampas de la guerra de 1937 en Zaragoza


En la ciudad de Zaragoza de finales del año 1937 o casi principios de 1938, se editaron unos cuadernillos propagandísticos sobre la llamada Guerra Civil por parte del 5º Cuerpo del Ejército sublevado, con sede en Zaragoza.

Enseñaba imágenes de algunos desfiles militares, de entrenamiento, y a su vez de bombardeos, trincheras, mientras hacía loas al Caudillo dictador, que aparecía glorioso y golpista en la página 3 del librito. 

En la número 2 dejaba un mensaje de estima hacia los soldados que morían o mataban, obligados por las circunstancias. Era simplemente publicidad bélica.

Es curioso que se dijera en el libro que los lectores se sentirían orgullosos de recordar las imágenes que allí se mostraban. Eran imágenes de guerra y sufrimiento, de hambre incluso.

Para ninguna persona de Paz puede resultar agradable recordar estas partes de la historia reciente de Aragón, de España

Pero la historia existe y es inamovible. Recordar puede servir, tal vez, no lo sé, para evitar repetirla.

Billetes de autobús de la ciudad inglesa de Birmingham

Billetes de autobús de la ciudad inglesa de Birmingham del año 2015, para grupos familiares.

Pagando 8 libras por cada día, podías viajar hasta 5 personas por todos los autobuses de la ciudad, haciendo transbordos. 

Efectivamente, excepto para turistas que van en familia, es todavía caro.

Tranvía de Zaragoza. Billetes viejos y nuevos


Nada como terminar este año 2025 en el blog de Artes Impresas, que haciendo un recuerdo al billete del tranvía de Zaragoza de este año. 

Y acompañarlo de un capicúa de antes de la segunda mitad del siglo XX, cuando el billete costaba 10 céntimos de peseta.

Este último billete, el antiguo se moverá entre 1920 y 1930, o a lo sumo de la década de los años 30 en Zaragoza. Tras algunas consultas, parece ser que si tuviera que concretar más, yo lo situaría en torno a 1928–1932, con mayor probabilidad antes de 1931 (Segunda República), aunque podría circular todavía algunos años después.



En la parte trasera del billete se indica que está prohibido fumar en el interior del tranvía, escupir, subir o apearse en marcha o por la entrevía y hablar con el conductor. 

Hay que recordar que en esos tranvías iban dos personas de la empresa siempre, el conductor con quien no se podía hablar excepto si era amigo, y el revisor que iba sentado al final del vehículo, y al que se le pagaba el billete o se le preguntaba lo que se necesitaba y era quien daba la orden de salida en cada parada.